# rekeche escribió este post cerca de la hora del almuerzo
Construir unas viseras para un monitor es algo que, llegado un punto, se convierte en imprescindible. Una vez se prueba, no se puede volver atrás, como cuando pruebas por primera vez una réflex. Te quedas tan prendado de la claridad de su visor que no puedes seguir utilizando la compacta de toda la vida por más tiempo…

Y es que las viseras protegen la pantalla del monitor de la luz parásita de la habitación o de la ventana que da al exterior. Esa luz, al incidir sobre la pantalla, provoca que lo que vemos sea la suma de la imagen más la luz parásita, haciendo que la imagen se vea afectada, especialmente en las sombras y en la tonalidad general. Si la luz de la habitación es cálida, toda la imagen tiende a volverse cálida y el gris neutro también. Los negros de la imagen, que al no recibir del tubo de rayos catódicos señal alguna, son de un negro profundo, se vuelven grises oscuros si el monitor no está bien protegido, produciendo una pérdida de contraste.
Todo eso puede mejorarse con unas viseras, porque protegen la pantalla de todas estas luces “intrusas” y mejoran notablemente la calidad y fiabilidad de la visualización.
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